mifinales del Mundial. España superó con claridad a ‘les Bleus’ (2-0) y se clasificó para la final. El espectacular trío ofensivo formado por Mbappé, Olise y Dembélé no logró marcar.

Con una actuación colectiva destacada y los goles de Mikel Oyarzábal, de penalti en el primer tiempo, y Pedro Porro tras el descanso, la selección española de Luis de la Fuente le amargó la fiesta nacional a Francia y se clasificó a la final del Mundial, donde aguardará el rival de la semifinal que enfrentará este miércoles, en Miami, a Inglaterra y Argentina.
La Roja venció a ‘les Bleus’ el martes 14 de julio en semifinales, privando a Kylian Mbappé y a Didier Deschamps del sueño de una tercera final consecutiva del Mundial.
La Roja venció a ‘les Bleus’ el martes 14 de julio en semifinales, privando a Kylian Mbappé y a Didier Deschamps del sueño de una tercera final consecutiva del Mundial. Reuters – Lee Smith
Para esta semifinal, los galos se estrenaban en un nuevo estadio. Acostumbrados a moverse por la zona de Nueva York, Filadelfia y Boston, conocían por primera vez el feudo de los Dallas Cowboys en Arlington para un duelo bajo el sol frente a los españoles.
“Un sueño hecho realidad… para ser honesto, jamás imaginé algo así, ni en mis sueños más descabellados”, dijo Porro. “Hicimos todo bien, todo lo que teníamos que hacer, contra un equipo que estaba teniendo un Mundial brillante”.
Los campeones de Europa están a una sola victoria de conseguir el doblete de los títulos más importantes del fútbol. Conocerán a su rival en la final el miércoles, cuando Inglaterra se enfrente a Argentina en Atlanta por un puesto en la gran final del domingo.
Francia deberá prepararse para un decepcionante partido por el tercer puesto tras la dura derrota sufrida el Día de la Bastilla.
“Los jugadores están devastados, pero tenemos que ser realistas: técnicamente, fuimos inferiores”, dijo el entrenador Didier Deschamps. “La culpa es nuestra”.
Nos faltó precisión técnica y energía. Los españoles son muy buenos interceptando pases y leyendo las jugadas. Nos hubiera gustado crearles más problemas en ataque.
El español Mikel Oyarzabal celebra su primer gol contra Francia en el estadio de Dallas. © Kai Pfaffenbach, Reuters
Para un país que esperó generaciones por su primer Mundial, un segundo título 16 años después anunciaría la llegada de otra época dorada española, esta vez construida en torno a Lamine Yamal y un equipo tan cómodo jugando sin piedad como lo hace con el balón.
La expectación y la tensión eran máximas en Arlington mientras el presentador de ringside, Bruce Buffer, un hombre que nunca ha usado un tono de voz moderado, anunciaba a los equipos al terreno de juego para dar inicio a un choque de pesos pesados digno de tal presentación.
Sin embargo, un partido que prometía tanto se convirtió rápidamente en un encuentro desigual, ya que los españoles controlaron el ritmo con la misma maestría con la que dominaban el balón, dejando a Francia persiguiendo sombras.