Un relevamiento con datos del Banco Central correspondientes a mayo, procesado por un centro de estudios privado, reveló que el 28% de los bonaerenses que tienen deudas con bancos y billeteras virtuales no logra cumplir en tiempo con sus pagos. Además, entre quienes accedieron a créditos personales o familiares, el 17,8% presenta algún tipo de atraso, cifra que coloca a la provincia entre las jurisdicciones con peor desempeño en este indicador.
El trabajo, elaborado por Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), estima que a nivel nacional unos 5,8 millones de personas no consiguieron afrontar sus obligaciones crediticias en los plazos acordados. El promedio general de mora ronda el 15,3%, por lo que Buenos Aires se ubica 2,5 puntos por arriba de esa media, superada únicamente por La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%), Catamarca (20%), San Juan y Santa Cruz (19,8% cada una) y Tucumán (18,2%).
Si se considera el universo completo de deudores, que incluye tanto créditos bancarios como financiamiento otorgado por entidades no bancarias, la provincia mostró un 28,5% de morosidad, también por encima del promedio del país, que se ubicó en 27,9%.
Según explicó Letcher, buena parte de este fenómeno responde al fuerte incremento de los incumplimientos en préstamos otorgados por fintechs, billeteras virtuales y otros proveedores no bancarios, donde la irregularidad trepa al 27,9% a escala nacional, muy por encima del 12,3% que se registra dentro del sistema bancario tradicional.
El estudio remarca que las complicaciones para sostener el pago de deudas se extendieron a buena parte del territorio argentino: en 12 de las 24 provincias, más del 30% de los deudores presenta algún nivel de atraso.
En el caso bonaerense, tanto el crédito orientado a las familias como el conjunto total de deudores muestran cifras más desfavorables que el promedio del país, lo que profundiza la preocupación sobre la situación financiera de los hogares.
Por el peso poblacional y productivo que tiene la provincia de Buenos Aires, la evolución de estos números funciona como un indicador clave para medir cómo la caída del poder adquisitivo y el mayor endeudamiento están golpeando la economía de las familias bonaerenses.
Fuente: Agencia DIB